31.12.11

¿Qué vas a hacer la noche del 31?

Who's gonna be the one that holds you tight
When it's exactly twelve o'clock at night
Welcoming in the New Year's
New Year's eve

Maybe I'm crazy to suppose
I'd ever be the one you chose
Out of the thousand invitations
You received

Linda versión de What are you doing on New Year's Eve? por Zooey Deschanel y Joseph Gordon-Hewitt.


Y la gran versión de 1963, por Nancy Wilson


Feliz 2012


25.12.11

Navidad

por Truman Capote.

Una mañana de últimos de noviembre. Un amanecer de invierno, hace más de veinte años. La cocina de una vieja casa espaciosa en una aldea. Constituye su rasgo principal una gran estufa negra; pero hay también una gran mesa redonda y una chimenea con dos mecedoras colocadas ante ella. Aquel día comenzaba en la chimenea el rugido invernal.

Una mujer de pelo corto y canoso está de pie ante la ventana de la cocina. Lleva zapatos de tenis y un informe suéter gris sobre un vestido de algodón veraniego. Es pequeña y vivaracha como una gallinita de bantam; pero, debido a una larga enfermedad de la infancia, sus hombros son lastimosamente gibosos. Su rostro es singular..., parecido al de Lincoln, así de áspero, curtido por el sol y el viento; pero también es delicado, de fino trazo, y sus ojos son tímidos, color de cereza.


13.12.11

Días de radio

Allá por la primera mitad de 2005, un amigo participó en un concurso de una radio. Había presentado un demo de 15 minutos con una idea suya, rebotada anteriormente en emisoras mayores. Esta vez, el demo no sólo había sido escuchado con atención, sino que había quedado en segundo lugar (premiaban a los tres mejores). El premio era la posibiliad de hacer el mismo programa (o algo parecido), pero de una hora de duración, por seis meses en la radio.

La FM era RadioPalermo, que estaba en plena etapa de expansión de frecuencias y modernización de estudios. Yo me enteré de todo eso cuando me llegó la propuesta de mi amigo: "Roy, quiero que te sumes. Hagamos el programa juntos". Me pasó el demo ganador, lo escuché y me gustó. En los meses previos al "debut", asistí a reuniones con los jefes de la radio en calidad de productor. Nos dieron a elegir día y hora (entre los disponibles nos quedamos con el espacio de los sábados de 23 a 0), nos contaron cómo funcionaba la radio, nos mostraron los planos y hasta nos llevaron a un recorrido por la obra. En pocas semanas la nueva sede de RadioPalermo estaría lista y saldríamos por el estudio del primer piso.

En esas semanas sumé a un amigo para que nos ayude con la producción, coordinación de aire y teléfonos, mail, armar un blog, etc. Los roles estaban bien definidos. Mi amigo, Rafael, sería el conductor, escribiría la mayoría de los textos y sería el encargado de leerlos. Sería la voz del programa. Yo tendría un bloque de 10, 15 minutos en el que hablaría de cine. Informes de películas, directores, lo que se me ocurra, y sería el principal productor y coordinador de aire.

Planear el programa fue más duro de lo que pensaba entonces. Armar separadores, conseguir locutor, elegir la música justa, definir bloques, discusiones de estilo, de forma, de tono, etc, etc.  Sin embargo llegamos a la primera emisión con el programa armado a la perfección. Los nervios de salir al aire por primera vez hicieron que haga mi bloque de pie (como Badía!) y que no hayamos podido grabarlo y quedarnos con el audio, que se ha perdido en el eter y sólo quedará en nuestros recuerdos y oidos, y de quiénes nos hayan escuchado aquella vez.

En los seis meses que duró, el programa tuvo tres etapas. La primera, principal y más larga, contó con los tres integrantes, cada uno en su rol. La segunda etapa la viví desde afuera. Viajé a Europa dos meses y mis dos compañeros se repartieron mis tareas ese tiempo que me ausenté. Yo simplemente aporté con mails desde allá, y escuchando por Internet desde el viejo continente en horarios insólitos desde computadoras prestadas. En diciembre de 2005 comenzó la tercera etapa. Rafael ya estaba desganado y un poco aburrido. La últimos dos programa del año, que coincidieron con Navidad y Año Nuevo, salieron grabados. Y ya en 2006, me hice cargo del programa. Rafael se había ido de vacaciones y no volvería hasta la última emisión. Decidí entonces intentar algo distinto. Un poco más improvisado, más relajado, mas descontracturado, con mucha música, menos textos... Vino un grupo de rock a tocar en vivo, y amigas y amigos me acompañaron al aire y detrás del vidrio, y la pasé muy bien.

Cuando se nos terminó el "contrato" sentí una tristeza enorme. El vacío que sentí los fines de semana siguientes fue inmenso. Seis meses de ir todos los sábados a hacer radio en serio, y pasar los restantes seis días de la semana pensando el programa. Tuvimos la posibilidad de seguir, pero un poco porque no teníamos el apoyo económico (publicidad) necesario, y otro poco porque ambos (Rafael y yo) pensamos que el ciclo había terminado y era tiempo de pensar otra cosa y tal vez volver con otro programa en algún otro momento, decidimos ponerle fin. Sin embargo, esos meses fueron de una felicidad inédita. Por primera vez creo que sentí que estaba haciendo lo que verdaderamente me gustaba.

Hoy, seis años después, y luego de infinitos pedidos de Rafa para que lo haga, pude hacerme un tiempo para buscar los CDs, ordenarlos, y subirlos.

El programa, por supuesto, se llamó Buenas Noches Bagdad, y salió de agosto de 2005 a febrero de 2006 por RadioPalermo, en ese entonces FM 99.5 y cuando me puse a escucharlo de nuevo, casi que se me cayeron un par de lágrimas... (¿?)

A continuación, entonces, les dejo los dos últimos programas. En unos días seguro sigamos las otras emisiones del programa en su etapa final, y luego sí, todo el ciclo completo desde el principio, en su formato original.







10.12.11

Che

Yo tuve un hermano.

No nos vimos nunca
pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

Julio Cortázar

En octubre de 1967, 20 días después del asesinato de Ernesto Guevara en Bolivia, Roberto Fernández Retamar, poeta cubano y amigo del Che, recibía desde París una carta de Julio Cortázar que incluía el poema citado aquí arriba.
"Che", además de ser uno de los primeros textos de J.C. que leí en mi vida, es todavía hoy uno de mis preferidos.
Hace poco lo escuché recitado por el mismo Cortázar y volvió a emocionarme como la primera vez. Escuchar a Julito leer sus propias obras, opinar de (su) actualidad o simplemente oirlo hablar es, para mí, mágico.

Les dejo entonces a continuación, el audio de "Che". Pero antes, la mencionada carta.
De nada.


3.12.11

Niebla







22.11.11

Cooltura popular y wachiturra

¿No será que invitar a los wachiturros a la TV constituye tan sólo una manera más de resaltar las diferencias en lugar de promulgar la inclusión?
Silvia Quiñoa, sardina contemporánea.


Anoche, en Sardinas Enlatadas, me encontré con un extenso y no menos interesante análisis "socio-semiótico" de la aparición de los Wachiturros en un par de programas de TV. Lo que se propone el post en cuestión no es tanto tratar de entender y explicar qué motivos tiene la cultura dominante para llevar a horario central de la televisión de aire a este grupito de chicos del oeste del conurbano que se la pasa tirando pasos a más no poder los fines de semana en cuanto boliche les alcance, y generando tanto miles de seguidores, imitadores y amantes (¿?) como críticos, aprovechadores y gente que los niega/desprecia, sino analizar lo que rodea a esta irrupción en los grandes medios y cómo éstos lo toman, lo procesan y lo devuelven.

No es que me proponga encontrar esa respuesta en este post, pero sí quizás resaltar algunas cosas que me parecieron interesantes para poder pensar esta  especie de fenómeno cuasimístico que permite la convivencia pacífica de diferentes (y desiguales) culturas y clases en un mismo estudio de televisión, dice Sil en su post.

Recordemos que mucho antes de salir en Sábado Bus y/o en el programa de Susana, los Wachiturros estuvieron enseñándole a tirar pasos a Chiche Gelblung en el mismo horario, por ejemplo, y que su aparición en estos programas del prime-time (Nico, Su) no es más que una decantación, una confirmación de qué "llegaron", además de garantía de rating, más que una muestra de algo raro o un fenómeno ajeno.

Sin embargo, y más allá de estar de acuerdo o no con algunas de las premisas que se dan por verdaderas en el post, el análisis es poco más que brillante en cuanto a las cuestiones que cité más arriba: cómo ven, cómo construyen y cómo presentan a este "fenómeno de las clases bajas" con fecha de vencimiento, quienes por algún motivo se (auto)sitúan por encima de la "cultura popular" y se adueñan de ella. Y el análisis vale tanto en este caso como para cuando Carlitos Tévez o cualquier otra persona de origen humilde que alcanza rapidamente la fama y fortuna, visita estos horribles programas.

Pasen, lean y ya que están, visiten el resto del blog: Sardinas Enlatadas 


28.9.11

¿Pequeños milagros?

   
      Subió al taxi y apoyó su guitarra enfundada en cuero negro sobre su falda.

-¿A dónde vamos?- preguntó el taxista.
-No muy lejos- le contestó, -Coronel Díaz y Arenales.

     Estaba cansado. Había sido un día muy largo entre ensayos y peleas con los integrantes de la banda, así que recostó su cabeza contra la ventanilla y cerró los ojos sólo por un par de segundos.

-¿El Señor toca la guitarra?

     La voz grave que venía del asiento de adelante hizo que abra los ojos. Miró al taxista en el espejito por primera vez desde que subió al vehículo. Era un hombre de unos 50 años, algunas canas en la sien y mirada nostálgica.

-Eso intento-, fue su respuesta, algo seca y cortante. 

     No tenía ganas de conversar como lo hacia habitualmente. Sólo quería llegar lo más rápido posible a su casa. Bajó la vista por un momento, hizo un gesto de hastío y cuando estaba a punto de cerrar los ojos el taxista hablo de nuevo.

-Y... ¿El señor toca tangos?-, insistió.

     Pensó un segundo antes de responderle. “Qué culpa tiene este pobre trabajador de mi cansancio y mal humor”, se dijo a si mismo. “De todas maneras el viaje es corto y en diez minutos estaré en mi casa, en mi cama...” 
    
-Algunos-. Trató de ser lo más amable posible, cambiando la actitud que había tenido hasta ese momento con el conductor.

-Usted sabe,- dijo el taxista -hay uno que me gusta mucho, se llama Enamorados en la esquina. ¿Lo conoce?-. Su rostro se volvió alegre, lleno de expectativa.


20.9.11

Rivera, El hombre en la encrucijada

Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez, o simplemente Diego Rivera, forma parte junto a Siqueiros (José de Jesús Alfaro Siqueiros mejor conocido como David Alfaro Siqueiros) y Orozco (José Clemente Ángel Orozco Flores) -me copan los nombres mexicanos completos (¿?)- del trío de muralistas más famosos de México y del mundo. Lamentablemente cuando viajé a tierras mayas y aztecas no pude ver nada de ellos, pero sí disfruté en Mérida, y por varios minutos, de algunos murales de otros artistas (que desconocía y desconozco) que hicieron que me interese en este particular movimiento artístico.

No era (ni soy) un experto en muralismo ni mucho menos (ni siquiera en ningún otro tipo de movimiento pictórico) así que cuando decidí ponerme a buscar información, empecé por lo más obvio: Diego Rivera, del que por ese entonces sólo sabía que era "un pintor" y que había sido el esposo de Frida Khalo. Y lo primero que me llamó la atención más allá de su ideología comunista y los motivos que pintaba, fue un mural llamado El hombre en la encrucijada (1934) y la historia de esa pintura.

Resulta que en la década del 30, Rivera fue invitado a realizar varias obras a Estados Unidos, país que se encontraba intentando salir de la gran crisis del sistema capitalista del 29 a puras políticas keynesianas, construcción de carreteras y proyectos monumentales. Uno de ellos fue el Rockefeller Center de Nueva York, un complejo de rascacielos en el corazón de Manhattan. El megaproyecto del millonario John D. Rockefeller Jr. pretendía ser una ciudad dentro de la ciudad, con tiendas, oficinas, viviendas, jardines, etc. Y como todo megaproyecto que se precie de tal (¿?) su amplio hall debía tener una pintura que represente la grandeza del hombre y su determinación para lograr lo imposible a fuerza del trabajo, la cooperación, la convicción, sarasa. Su hijo Nelson Rockefeller intentó en principio contratar a Matisse y a Picasso para la obra, pero ambos no se encontraban disponibles (o tal vez ni les interesó). Y como Rivera estaba esponsoreado por el MoMA, museo patrocidado por la mujer de Rockefeller, le comisionaron la obra...


14.9.11

They'll see...

I'll just sit here and be quiet, just in case they do suspect me. They're probably watching me. Well, let them. Let them see what kind of a person I am. I'm not even going to swat that fly. I hope they are watching... they'll see. They'll see and they'll know, and they'll say, "Why, she wouldn't even harm a fly..."


11.9.11

El pasaporte de Neo en The Matrix

Hace algunos (varios) años escribí el siguiente post para un blog de cine ya extinto. Por la fecha, porque me resulta divertido y porque el público se renueva (¿?), lo reciclo para Coolturizarte (*).

Detalle friki paranoide.
The Matrix (1999). Los agentes de traje negro y anteojos oscuros detienen a Mr. Anderson en la primera mitad de la película. Mr. Smith se sienta frente a Neo con una carpeta que contiene información acerca del protagonista: datos personales, hojas con registros de su vida, fotocopias de documentos y... una copia de su pasaporte.





Ponemos pausa en ese instante y... ¿qué vemos? Nah... No puede ser. A ver. Lo ponemos de nuevo.



 

Coolturizarte

Letras, imágenes, sonidos. Textos, fotos, videos, música. Libros, medios, cine.

Seguidores

Botonitos

COOLTURIZARTE Copyright © 2009 Community is Designed by roy /Bie